
Luego de la anulación por parte del Congreso de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes tomó la decisión de la reapertura de las causas iniciadas en el año 1984. En diciembre de 2003, los familiares de Vicente Víctor Ayala, presentaron querella criminal por la desaparición del mismo, luego se presentaron los familiares de los demás desaparecidos tras el operativo de detención clandestino encabezado por el policía Ulibarrie, según narran testigos presenciales.
El "Cacho" Ayala desapareció en febrero del "76, junto a otros tres compañeros justicialistas como él: el "Cacho" Barozzi, Jorge Saravia Acuña y Orlando Diego Romero. El único imputado es quien fuera visto por testigos actuando como Jefe del Operativo de detención clandestina. No obstante, de la "Causa RI9" se desprendió que los asesinos podrían ser los mismos que actuaron antes y siguieron haciéndolo durante mucho tiempo más: la patota del RI9, condenada en el juicio que se desarrolló en año pasado.
En esta Causa entonces, se juzgará a quien los secuestró, seguramente en la "Causa RI9 II", que se instruirá a partir de lo que se supo en la "Causa RI9", se juzgará a los asesinos de los "Cachos", de Orlando Diego Romero y Jorge Saravia Acuña.
A continuación, una breve biografía de las víctimas:
Jorge Saravia Acuña
Jorge
nació en Buenos Aires el 24 de diciembre de 1946. Hizo sus estudios
secundarios con los Maristas de San Isidro.
Era Licenciado en Economía de la Universidad Católica Argentina (UCA) y
profesor en la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Económicas,
con estudios de post grado en EE.UU.
En el año 1962 ingresó en el Colegio Militar de El Palomar, por influencia
de un tío materno. Siendo cadete sacaba excelentes notas en todas las
materias excepto en aptitud militar, lo que no sucedía por falta de destreza
física, sino por razones más profundas que quizás él mismo no comprendiera
del todo. Al cabo de un año, él se dio cuenta que no le gustaba el Ejército,
y el Ejército se dio cuenta que no le gustaba Jorge Saravia Acuña. El jefe
del cuerpo de cadetes era otro Jorge, el Teniente Coronel Videla.
Fue militante de las FAR, fundador de la JTP ( Juventud Trabajadora
Peronista) en la zona sur del gran Buenos Aires( Lanús, Lomas de Zamora).
Detenido en un bar de Lomas de Zamora el 14 de noviembre de 1974 , junto a
otros compañeros, y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
Salió con el derecho de opción el 7 de abril de 1975 expulsado con destino
Perú. Regresó al país a fines de diciembre de 1975.
A fines de enero de 1976 se radica en Posadas, Misiones. El 16 de febrero de
1976 es detenido junto a Ayala, Barozzi y Romero, en la ciudad de
Corrientes, a la salida del restaurante del Club San Martín, después de
almorzar en el mismo.
Ida Suárez, su compañera de entonces, lo describe como un compañero
irreemplazable para todos los que lo conocieron, generoso en su entrega y
compromiso. Lo recuerda además como un hombre que "amaba el debate y la
discusión política, podía estar horas charlando con los compañeros a quienes
quería muy especialmente y eran muy importantes para él. Además era
brillante intelectualmente y con una férrea voluntad, incansable y sin
horarios".
La causa que en Corrientes se conoce como "Causa Ayala", en alusión al
militante peronista Cacho Ayala, está próxima a empezar el debate oral, y
allí se investiga además la suerte corrida por Jorge, Orlando Diego Romero y
el Cacho Barozzi. El imputado en la misma es quien dirigió el operativo de
detención, tras el que desaparecieron los cuatro, el policía Diego Ulibarrie,
pero a la luz de lo que se vertió en la Causa RI9, con los testimonios de
Carlos Achar Carlomagno y Silvia Martínez, los recientemente condenados
Julio Barreiro y Juan Carlos De Marchi, deberían ser investigados por el
destino final de los detenidos. Carlos Achar dijo al respecto "el Capitán
Demarchi me dijo : hijo de puta ahora te vamos a reventar como le hicimos a
los Cachos”. “¿Sabés de quien hablamos?” me preguntó el Subteniente
Barreiro, yo respondí que no, entonces Barreiro me dijo; “Del Cacho Ayala y
el Cacho Barozzi; al Ayala lo reventamos en la tortura y a Barozzi de un
tiro en la cabeza y después lo tiramos en la laguna, esa que está cerca de
la “quinta”, para que las palometas terminen con ellos”.
No mencionaron a Romero ni a Jorge, pero fueron detenidos juntos y todo hace
presumir que habrían corrido la misma suerte, y la omisión quizás se debió a
que estos últimos eran menos conocidos localmente que "los Cachos". Ida aún
lo busca, y como todos los que sufrieron la pérdida de un ser querido en
manos del terrorismo de Estado, la "ausencia" de Jorge es una de las
circunstancias más presentes en su vida.
|
|
|
Placa colocada en el lugar en el que fueron detenidos los cuatro compañeros |
Bibliografía: "La rotonda de la memoria"
de la Comisión por la Reconstrucción de la Memoria de la Facultad de
Ciencias económicas de la UBA.
Agradecemos a Ida Suarez, sin cuyo aporte no habríamos podido intentar
"devolver a Jorge" a su comunidad, por la que luchó con todo el amor del que
disponía.
El "Negrito" Romero
Orlando Diego Romero fue detenido en febrero del "76 junto a Cacho Ayala, Cacho Barozzi y Jorge Saravia Acuña frente al Club San Martín, en Corrientes, Capital. Los cuatro continúan desaparecidos y el juicio, en el que se halla imputado el Policía Diego Ulibarrie, se inició el 4 de agosto de 2009.
![]() |
|
El "Negrito" Romero |
Nació un 25 de Mayo de 1948 en la ciudad de Tafi Viejo,
provincia de Tucumán. Cursó sus estudios primarios y secundarios en esta
ciudad, y durante su juventud integró el grupo de scouts en un grupo
católico de la Parroquia Inmaculada Concepción. Solidario y alegre desde muy
joven le gustaba la música y por eso incursionó en piano y en percusión. Con
muchas amistades en su pueblo natal logró ganarse el cariño de mucha gente.
Aún hoy lo recuerdan.
Cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Arquitectura, donde
comenzó a militar en el Integralismo, un grupo político de estudiantes con
orientación social cristiana cuyas posiciones conservadoras originales
harían mas tarde un giro hacia el nacionalismo de izquierda identificado con
el peronismo. Comprometido con sus ideales, visitaba villas marginales
ayudando a los que menos tenían.
El “negrito” como solían llamarlo, decidió casarse con su compañera María
Angélica y tuvieron una hija, María Laura. Pero el 10 de Febrero de 1975,
cuando esa bebé cumplía su primer añito allanaron su casa. Allí comenzó su
lucha por sobrevivir. Se trasladó a Chaco donde continuo con su militancia.
Luego a Corrientes, hasta que en Febrero de 1976 lo secuestraron en esa
provincia junto a otros tres compañeros. Fueron vistos por otra persona
quien aseguró que lo habían trasladado a una comisaría de la zona y retenido
hasta las 19 horas. Al parecer luego los llevaron a un destacamento militar
que se encuentra en la salida de la ciudad. Su esposa y su madre, Adelina
Román, realizaron todas las averiguaciones pero nunca les contestaron. Las
autoridades militares llegaron a asegurar que no había ningún detenido en
este destacamento, pero ambas sabían que esto no era cierto. Desde ese
momento y hasta la fecha, toda su familia siguió luchando para averiguar
sobre su secuestro y desaparición.
Julio César Barozzi
Julio
César Barozzi nació en Curuzú Cuatiá, provincia de Corrientes, el 11 de
abril de 1954 y lo vieron por última vez el 16 de febrero de 1976 en la
ciudad de Corrientes.
Julio César, “Cacho”, cursó toda su escolaridad en el Colegio Don Bosco de
Curuzú Cuatiá y tras su egreso de la secundaria con el título de Perito
Mercantil en el año 1971, viajó a la ciudad de Corrientes para estudiar la
carrera de Medicina en la Universidad Nacional del Nordeste.
Durante sus estudios, “Cacho” vivió en el Pensionado Universitario Monseñor
Robbineau de la Liga de Madres de Familia, sito en la calle Santa Fé 730.
Aquel 16 de febrero de 1976 lo secuestraron junto a otros tres compañeros:
Vicente Víctor “Cacho” Ayala,
Jorge Saravia
Acuña y Diego Orlando Romero, en las inmediaciones del Club San Martín
de Corrientes.
Desde aquel día no supieron más de él sus familiares y amigos.
Como muchos jóvenes de su generación, vivió comprometido con la lucha por
una sociedad más justa y solidaria, y quiso ser médico, impulsado por la
idea de que la salud es un derecho humano esencial inherente a todas las
personas.
La causa que en Corrientes se conoce como "Causa Ayala", en alusión al
militante peronista Cacho Ayala, está próxima a empezar el debate oral, y
allí se investiga además la suerte corrida por Jorge Saravia Acuña, Orlando
Diego Romero y precisamente el Cacho Barozzi. El imputado en la misma es
quien dirigió el operativo de detención, tras el que desaparecieron los
cuatro, el policía Diego Ulibarrie, pero a la luz de lo que se vertió en la
Causa RI9, con los testimonios de Carlos Achar Carlomagno y Silvia Martínez,
los recientemente condenados Julio Barreiro y Juan Carlos De Marchi,
deberían ser investigados por el destino final de los detenidos. Carlos
Achar dijo al respecto "el Capitán Demarchi me dijo : hijo de puta ahora
te vamos a reventar como le hicimos a los Cachos”. “¿Sabés de quien
hablamos?” me preguntó el Subteniente Barreiro, yo respondí que no, entonces
Barreiro me dijo; “Del Cacho Ayala y el Cacho Barozzi; al Ayala lo
reventamos en la tortura y a Barozzi de un tiro en la cabeza y después lo
tiramos en la laguna, esa que está cerca de la “quinta”, para que las
palometas terminen con ellos”.
Se lo recuerda como un hombre de bien, muy vital y comprometido con las
causas sociales de su tiempo.
"Su ejemplo estará siempre presente en la memoria de los que lo amamos" dice
su hermana Mirian.
Colaboraron: Mirian Barozzi y Charito Ayala
Vicente "Cacho" Ayala
Abogado
de los humildes, comprometido hasta la médula. Desaparecido en las
inmediaciones del club San Martín. 16 febrero 1976- Legajo de Conadep Nº
385.
Su madre, María Estela Carrazzoni de Ayala es uno de los miembros fundadores
de la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes. De modos tiernos, dotada
de una dulzura tan grande como su obstinación, la sra. de Ayala mereció
conocer la sentencia de la "Causa RI9"...pero no llegó, apenas se había
iniciado esta megacausa cuando fue presurosa a encontrarse con el Cacho, con
su esposo, doña Esther Galarza de Artieda, los Marcón y tantos otros, allí
donde se reúne la "compañerada" cuando deja el mundo terrenal, instalándose
inmortales en la conciencia de otros compañeros y familiares que habrán de
recoger su lucha y continuar el perenne reclamo de justicia y memoria.
Cacho nació en Corrientes el 1° de marzo de l946. Cursó su escuela primaria
en el Colegio Salesiano y la terminó en el Colegio de los Capuchinos en
Concordia (Entre Ríos). Terminó el secundario en el Colegio "Alejandro Carbó"
de esa localidad entrerriana, donde figura con otros 7 desaparecidos en una
hermosa placa que les dedicaron.
Decidió seguir la carrera de Derecho, para lo cual regresó a su tierra
natal, objetivo que siempre había soñado.(1964). Su espíritu inquieto por lo
social encontró estímulo en el Padre Raúl Marturet, a cargo por entonces del
Pensionado Católico para estudiantes universitarios del interior. Poco a
poco fue alternando su vida entre la prosecución de su carrera y la opción
por los oprimidos. Por estos motivos, participó a comienzos de los 70 en una
huelga de hambre en favor de los cinco sacerdotes del Tercer Mundo,
comprometidos con su pueblo que fueron excomulgados por las autoridades de
la Iglesia :Padres Raúl l Marturet, Belisario "Pucho" Tiscornia, Luis Niella,
Gabino Casco y Babín.
Participó como estudiante universitario del "Ateneo", tendencia de la
Facultad de Derecho que agrupaba a militantes de la Democracia Cristiana y a
algunos peronistas. Al mismo tiempo militaba en las villas y barrios
marginales de Ctes. Con muchos de ellos compartió el trabajo en hornos de
ladrillos, hecho en forma cooperativa. Pero no sólo el trabajo, compartía su
vida como cristiano y creía que el compromiso tenía esas características, lo
que se decía se afirmaba con hechos.
Simultáneamente se define por el Peronismo Revolucionario, impulsado por la
línea de Jhon William Cooke, traída a Ctes. por su viuda Alicia Eguren. En
ese sentido trabaja activamente, como Juventud Peronista, por el regreso del
Gral. Perón. Así las cosas, su postura se radicaliza en una militancia
activa por el cambio político hacia el Socialismo Nacional. Con la presencia
de López Rega e Isabel en la Argentina , después del efectivo regreso de
Perón, el peronismo de derecha hace estragos sobre el más radicalizado,
acribillando a militantes peronistas de la Juventud. En esos días, a fines
de 1974, durante el gobierno de Julio Romero, es detenido y llevado a la U 7
de Resistencia donde permanece privado de su libertad hasta abril de 1975.
Aclaración: los detenidos estaban a disposición del Poder Ejecutivo
Nacional, sin causa alguna.
Después de ser liberado, se traslada a Posadas (Misiones) donde ejerce su
profesión y continúa con su trabajo político, hasta que, habiendo Isabel
Perón y Ruckauf preparado ya el camino del accionar militar y policial con
entera libertad, es secuestrado el 16 de febrero de 1976 en un procedimiento
policial (por cierto vinculado a órdenes militares) efectuado a la luz del
día (alrededor de las 13) frente al Club San Martín de nuestra ciudad, junto
a Jorge Saravia
Acuña, Orlando Diego Romero y
Julio César (Cacho)
Barozzi..
Aquel secuestro se realizó ante la vista de varias personas, que
posteriormente fueron amenazadas de muerte para garantizar la impunidad de
sus captores, uno de los cuales está próximo a enfrentarse al juicio oral,
el policía Diego Ulibarrie. Sin embargo, es necesario investigar además a
los recientemente condenados Julio Barreiro y el ex-Presidente de la
Sociedad Rural Juan Carlos De Marchi, en virtud de lo que expresara el
fallecido Carlos Achar, cuyo testimonio fue incorporado por lectura en la
"Causa RI9". Achar señalaba "el Capitán Demarchi me dijo : hijo de puta
ahora te vamos a reventar como le hicimos a los Cachos”. “¿Sabés de quien
hablamos?” me preguntó el Subteniente Barreiro, yo respondí que no, entonces
Barreiro me dijo; “Del Cacho Ayala y el Cacho Barozzi; al Ayala lo
reventamos en la tortura y a Barozzi de un tiro en la cabeza y después lo
tiramos en la laguna, esa que está cerca de la “quinta”, para que las
palometas terminen con ellos”.
Efectivamente nunca más se lo vio con vida ni se supo nada CONCRETO sobre
él. Dejó a su esposa y un hijo de un año, además de padres y hermanos. Todos
lo buscaron siempre. Cacho Ayala sí era un auténtico cristiano, jamás habría
estado en una esquina vivando a torturadores en medio de rezos. Estaba como
Jesús, al lado de los pobres.
Colaboración de Charito Ayala (hna.)
![]() |
|
El matrimonio Ayala ya no está físicamente con nosotros, pero fueron fundadores de la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes y nunca bajaron los brazos en la búsqueda del "Cacho", al igual que los familiares de Jorge Saravia Acuña, Orlando Diego Romero y Julio César Barozzi. |